LA REPERCUSIÓN DEL DESCUBRIMIENTO DE AMÉRICA SOBRE LA COCINA EUROPEA

En lo referente a la incorporación al sistema alimentario mediterráneo de los nuevos productos llegados del continente americano y de Asia, hay que recordar que la llegada de los colonizadores europeos, acompañados de los esclavos negros, al continente americano, significó, a todos los efectos, la unificación del mundo y condujo a la transculturización alimentaria más importante de la historia. Aquel acontecimiento permitió ampliar la variedad de las dietas y, con la aclimatación de muchos productoos procedentes de América, alimentar a más gente en el continente europeo. El intercambio de alimentos entre el Nuevo y el Viejo Mundo fue muy amplio.

De América llegaron a Europa una gran variedad de alimentos, desde cereales a un amplio abanico de leguminosas, verduras, hortalizas y frutas (el maíz, la patata, el tomate, el pimiento, diversas variedades de legumbres y un largo etcétera), sin olvidar bebidas como el café o el chocolate. El cambio fue tan profundo que todavía muchos de estos alimentos se consideran parte consustancial de la vida y la forma tradicional de alimentarse en el Mediterráneo.