La influencia árabe y magrebí en la cocina siciliana es clara y omnipresente. Hay que tener en cuenta que la dominación árabe en Sicilia empezó en 827 en Mazara del Vallo y acabó con la caída de la ciudad de Noto, en 1091 a manos de los normandos. La dominación de la isla bajo la forma de Emirato duró, pues, poco más de 250 años. No obstante, la presencia de los árabes en la isla se mantuvo casi 200 años más, a expensas de una conversión generalizada al catolicismo. Los sicilianos no conversos serían deportados en 1245 a la península Itálica. El Islam desaparecería completamente de Sicilia en la década de 1280.
La herencia que dejaron los árabes después de casi 450 años de presencia en la isla se encuentra hoy arraigada en el territorio. Esto se aprecia claramente en las tradiciones, usos y contenidos de la cocina siciliana, con múltiples similitudes con los de los países árabes, y especialmente con los del Maghreb.




nsumo. Entendida en un sentido amplio, deberíamos incluir las operaciones previas de conservación, almacenaje, y preparación de los artículos que entran en la elaboración de los platos. Y también habría que considerar las operaciones posteriores a la mesa como el reciclaje de los restos. Aun más, pretendemos incluir otros aspectos relacionados con la alimentación humana, su pasado y su presente.
Los olivares Hispanos fueron reconocidos productores de aceite para la metrópoli. Así, el aceite de la Bética era considerado por algunos autores mejor y más barato que el recolectado en Italia. Ocupaba el segundo puesto después del de Italia, rivalizando en calidad con el procedente de 